lunes, 20 de agosto de 2012

Manual de disturbios.

Este documento, abierto a ser debatido y mejorado, pretende servir de guía elemental para activistas de izquierda dispuestos a defender la libertad de expresión, manifestación y rebelión.

”Si destrozamos todo entenderán que estamos nerviosos y que queremos que las cosas cambien ya. Si hablamos amablemente los poderosos se burlarán de nosotros... no tenemos ningún medio de expresión, ahora esta es nuestra forma de hacer correr el mensaje”. 
[Declaraciones de un casseur tras los enfrentamientos con la policía en una manifestación por el derecho a la educación, París octubre 1998]

La capucha es nuestra amiga. 

En las manifestaciones la policía suele utilizar cámaras de vídeo y de fotos. Graban las acciones de los activistas para reconocerlos y así tener ”pruebas” que les imputen en un futuro juicio. Otras veces directamente graban a un bloque de manifestantes de una organización determinada como forma de control y recogida de información. También pueden servir como prueba las imágenes captadas por los periodistas de la prensa. Un pañuelo o una bufanda obstaculiza este accionar de la policía. Una braga militar también sirve, pero no es una prenda tan “común” y si la policía te detuviera durante una manifestación o tras ella, no dudaría en acusarte de ”tirapiedras”. Asimismo, en estos casos es aconsejable no llevar demasiadas ”pintas”, es decir, que por la estética se intente pasar por ”ciudadanos corrientes”.

Los medios de comunicación del poder criminalizan la capucha justamente por su alta efectividad antirrepresiva.

Protección legal.

En algunas manifestaciones, los convocantes disponen de una ”comisión legal”. Esta comisión la componen uno o varios abogados vinculados a la organización. En caso de que los organizadores repartan octavillas con los teléfonos de estos abogados, no dudes en coger una. En cualquier caso lo más recomendable es apuntarse el teléfono en el brazo u otro lugar del cuerpo por si la policía te cachea y te quita lo que lleves encima o lo pierdas.

Estos abogados estarán atentos al teléfono por si hay detenidos. Para las manifestaciones en las que no hay ”comisión legal”, y sobre todo en general para la gente joven, lo recomendable es estar activo en alguna organización política que tenga contacto con abogados (además de que la lucha anticapitalista, cuanto mejor organizada, más efectiva). Si te detienen, lo primero que debes intentar es ponerte en contacto con un abogado para que desde fuera se sepa que has sido detenido y se pueda empezar a trabajar por tu liberación.

La estrategia policial.

Una vez que los antidisturbios tienen orden de cargar, en ocasiones la línea policial se abalanza a golpes sobre los manifestantes desde un solo lado; a veces desde varios a la vez para provocar el pánico. Si la manifestación es masiva, pueden utilizar varias líneas para “dividir el bloque en partes”. Otras veces simplemente sacuden sus escudos con sus porras mientras avanzan lentamente.

Todo depende de la estrategia represiva que tengan. En la mayoría de los casos lo que buscan es la ”dispersión”, es decir, que la gente corra presa del miedo y se disgregue.

Aquí es importante mantener la calma y llamar a la calma (por ejemplo, con los brazos levantados) a la gente que tengamos a nuestro alrededor. Si observamos que la distancia entre los antidisturbios y los manifestantes es prudente, llamar a la calma hace que la gente se tranquilice y tome conciencia de que su situación inmediata no corre peligro, pues es normal que en momentos de pánico se tienda a correr sin detenerse a mirar atrás aunque la policía esté aún a mucha distancia. La comunicación y cooperación en esos momentos es muy importante. También se ha de tener en cuenta que los antidisturbios son más lentos que nosotros, por su vestuario y equipamiento.

Cuánto más tiempo aguantemos sin ceder terreno a la policía, más cuotas de libertad estaremos expropiando al estado; tengamos en cuenta que las cargas policiales no suponen otra cosa que un intento de coartar nuestra libertad de expresión. Lo que expresamos en las manifestaciones, la acumulación de fuerzas que supone, y el mensaje que con ellas se quiere transmitir, se ven abortados salvajemente por la represión policial. Los enfrentamientos callejeros no son sino una respuesta enfurecida a esta represión y una defensa firme de nuestra libertad de expresión.

Cómo frenar el avance policial.

Una vez iniciados los enfrentamientos, para aguantar la posición los diferentes grupos de manifestantes pueden utilizar varios métodos:

- Lanzamiento de objetos. Piedras, adoquines o escombros (sobre todo las grandes ciudades están llenas de obras. Buscad un contenedor de escombros).

- Botellas. Es muy efectivo volcar los contenedores de botellas. Uno de ellos proporciona ”munición” a decenas de manifestantes durante aproximadamente un cuarto de hora.

- Cócteles Molotov. Lo más fácil es utilizar una botella de cristal de medio litro, llenar tres cuartas partes con gasolina, cerrar bien la botella y atar una tira de trapo en el cuello del recipiente. Llevar a mano una pequeña botella sólo con gasolina. Segundos antes de lanzar el molotov, mojar el trapo con la gasolina y encenderlo con un mechero. Puede impresionar la llamarada del trapo, pero si cogemos la botella con cuidado no nos quemaremos. Se puede usar un guante para minimizar las posibilidades de accidente. Al lanzar la botella, se romperá el cristal y la gasolina hará contacto con el fuego del trapo, causando una explosión de un radio de un metro y medio a 2 metros, aproximadamente.

- Bloqueo de calles. Esto es efectivo sobre todo para obstaculizar el avance de los furgones policiales. Puede servir cualquier cosa, cubos de basura, papeleras, vallas de obras, etc. Pero tengamos en cuenta que un furgón policial puede abrirse paso ante una barricada compuesta por estos materiales ”livianos”, si se lo propone. Por eso, lo más efectivo para este caso es cruzar coches: entre varios manifestantes (mínimo 4 ó 5), agarrar el coche por uno de los extremos (la parte delantera o trasera), contar ”uno, dos y tres” y levantar. En cuatro o cinco veces que se repita este proceso el coche habrá quedado en medio de una calle. Esto ralentiza el avance de los furgones de antidisturbios y da tiempo a los manifestantes para pensar y reorganizarse.

- Quema de vehículos. Esto se realiza para retrasar aún más el avance de la policía, si bien nosotros sólo lo recomendamos en casos de extremo peligro para los activistas. La destrucción de un coche puede afectar a personas (propietarios de estos) que se encuentran en la misma condición de opresión que nosotros y ese no es el objetivo. El objetivo es contrarrestar la represión policial. En casos en que la integridad física de los activistas esté en sumo peligro (momentos de violencia policial salvaje u operaciones represivas a gran escala, como las desatadas en las cumbres antiglobalización) entonces sí estaría legitimado. Por supuesto, van mucho antes las personas que las cosas.

Tengamos en cuenta que no siempre es necesario utilizar un coche para este tipo de acción incendiaria; también se pueden buscar elementos alternativos, como cubos de basura o materiales de un contenedor (muebles viejos, tablas, etc).

- Descentralizar la acción. Otra de nuestras bazas es crear diferentes focos autónomos de resistencia, desbordando el esquema represivo de los antidisturbios. Si nos movemos a menudo en grupos pequeños a los helicópteros policiales les cuesta más localizar los puntos ”calientes”, lo que entorpece la comunicación y coordinación de los agentes a pie. Esto nos da un tiempo valioso para actuar.

- Esquivar a la policía, atacar las estructuras capitalistas. En ocasiones en que la represión policial es especialmente dura e indiscriminada, conviene cambiar la táctica del enfrentamiento: en vez de atacar a las unidades policiales, atacamos las estructuras capitalistas más destacadas, como por ejemplo sucursales bancarias o comercios pertenecientes a grandes empresas (Telefónica, McDonalds, ETTs, etc).

Un ejemplo de esto es lo que ocurrió durante la manifestación contra el Día de la Hispanidad en Barcelona (12 de octubre 2002), donde la policía fue totalmente desbordada. Tras las cargas policiales los antifascistas se dividían en grupos pequeños, se disolvían por calles aledañas cruzando coches y contenedores para frenar el avance de los antidisturbios, y se volvían a reunir poco después en una de las calles céntricas. Entonces disponían de varios minutos para atacar ferozmente estructuras capitalistas mientras los antidisturbios se reorganizaban y trataban de llegar hasta los activistas. La estrategia se cambió: en vez de atacar a la policía se les bloqueó, mientras los atacaban sedes del capital. Nuevamente el precio que pagó el poder por reprimir una manifestación legítima fue alto.

Subrayamos la necesidad de cuidar mucho el no atacar al pequeño comercio. Lo que expresamos con este tipo de enfrentamiento debe llegar con claridad a la población y despertar su simpatía en lo posible.

La empresas de comunicación llaman a las sucursales bancarias ”símbolos”, si bien son más que eso. El capitalismo no se desarrolla y fortalece por arte de magia; el orden establecido tiene unos espacios físicos de funcionamiento, sin ellos, no podrían hacer partícipes a los ciudadanos de su enriquecimiento. Si los atacamos, no estamos haciendo desaparecer el capitalismo (eso es obvio), sin embargo estos espacios se ven afectados y retrasamos la actividad económica. Una hora o un día de retraso, es dinero que las empresas pierden.

La policía desaloja casas okupadas no porque sean ”símbolos”, sino porque forman parte de la estructura del movimiento anticapitalista. Y de la misma forma que tras un desalojo se puede producir otra okupación, tras un ataque a una sucursal bancaria, ésta es arreglada poco después con dinero (algo que a los capitalistas les sobra gracias a que disponen de todos estos espacios). En este caso, el objetivo es afectar todo lo posible la actividad económica como protesta por la represión, así como visibilizar quiénes son los responsables y los beneficiarios de esta economía capitalista de explotación y muerte.

Aviso: Este manual no pretende anteponer la acción violenta al trabajo de base, pacífico, local, cotidiano. Es sencillamente un instrumento de lucha, un medio, una herramienta. Barricadas sí, pero con conciencia y enmarcadas en un proyecto de transformación a largo plazo que priorice la construcción de tejido social autónomo y rebelde.

Elaborado por: Laboratorio de Desobediencia “Barricadas Con Conciencia” (estado español)

jueves, 9 de agosto de 2012

La Otra Campaña y el Mayo Rojo del 2006

Un ejercicio de de reflexión en torno al 3 y 4 de mayo en San Salvador Atenco del 2006 y la incidencia que tuvo en estos hechos el movimiento social de La Otra Campaña 

Para quienes siguen empeñados en cambiar al mundo, 
el camino por delante no es sólo difícil sino algo más: 
las élites del mundo están empeñadas en destruir físicamente 
a los colectivos y pueblos que se resisten a ser dominados. 
Nunca antes la aurora del mundo nuevo y 
la posibilidad del genocidio 
estuvieron tan cerca, en el tiempo y en el espacio. 
Raúl Zibechi 

A propósito del cobijo al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) que ha hecho el movimiento #Yo Soy 132 y una buena parte de sectores de la sociedad, así como de la reivindicación que se ha llevado a cabo de los hechos ocurridos los días del 3 y 4 de mayo del 2006 en San Salvador Atenco tras el operativo policiaco y de las recientes amenazas de violación si regresa a México hechas a la estudiante chilena Valentina Palma (de l@s cinco extranjer@s deportad@s y sometida a tortura sexual en el operativo); cabe hacer un ejercicio de memoria y reflexión.

Si bien por un lado, el movimiento estudiantil y el FPDT están rescatando la memoria de largo plazo al exponer la violencia, lo represivo, la corrupción y malos manejos políticos del PRI durante su dictadura de 70 años; por el otro, la memoria de corto plazo no se está rescatando cabalmente, omitiendo a un movimiento que despertó simpatías y solidaridad con presencia organizada en los 32 estados del país, el cual jugó un papel importante en los hechos del 3 y 4 de mayo: La Otra Campaña (LOC).

A seis años de esta iniciativa (que hasta la fecha continúa) está prohibido su nombre en el calendario del poder y de las movilizaciones políticas coyunturales que se presentan por estos días en nuestro país. Por esto es que en los párrafos venideros llevo a cabo un refresco de la memoria rescatando al movimiento social de LOC y el mayo rojo en Atenco, reflexiono en torno al significado del operativo policiaco que dejó mas de 200 detenidos, 47 mujeres torturadas sexualmente, 2 jóvenes asesinados, 5 deportad@s, así como una violencia extrema y un sin fin de violaciones a los derechos humanos, dirigido no solamente contra el pueblo de Atenco ni en contra del FPDT, si no también, y en un buen número, a individuos, colectivos, organizaciones y otros entes políticos solidarios adherentes a LOC y simpatizantes del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Un rápido acercamiento a La Otra Campaña. El silencio y la solidaridad.

Al movimiento de LOC siempre le ha rodeado el silencio y la omisión desde sus inicios en los primeros días de enero del 2006, esto siempre había venido de los de arriba, sin embargo, en últimas fechas al grito de “Atenco no se olvida” que escuchamos en las megamarchas de diversos sectores de la sociedad, así como dentro del movimiento #YoSoy132 y en el propio FPDT (movilizados en contra de Peña Nieto y su imposición como Presidente de México) se ha dejado de lado un actor social fundamental en los procesos de lucha del movimiento social en México y el mundo. Se puede suponer que ha sido así tal vez por memoria corta, omisión política o simplemente por el desconocimiento de la existencia, participación y solidaridad en territorio atenquense.

Por ello, es necesario decir que LOC (a pesar de encontrarse en un limbo de desarticulación social conjunta) es una iniciativa de organización que busca aglutinar una amplia red de personas que luchen por un movimiento de liberación nacional, de izquierda independiente y anticapitalista; que construya otra forma de hacer política, mas incluyente y respetuosa de las diferencias de tod@s los integrantes. (EZLN, junio de 2005a: Internet).

Este movimiento surge en el seno del EZLN a raíz de la salida a la luz en junio del 2005 de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona (SDSL). Los objetivos que el movimiento se planteó fueron: escuchar, organizar la resistencia y la rebeldía para orientarla a un movimiento que cambie radicalmente al país. (EZLN, septiembre de 2005b: Internet).

Para empezar a tejer redes y crear nodos se llevó a cabo un recorrido a nivel nacional por parte del Delegado Zero del EZLN (Subcomandante Insurgente Marcos) acompañado de diversos colectivos, organizaciones, así como medios libres e independientes; posteriormente el recorrido se partió en dos. El primero se inició en enero del 2006 y el segundo se desarrolló en el 2007. Ambos fueron interrumpidos por la represión ejercida por el estado; el primero con los hechos ocurridos en San Salvador Atenco los días 3 y 4 de mayo del 2006, y el segundo por una escalada de agresiones a las Bases de Apoyo del EZLN, al movimiento social, así como por la acelerada militarización del país.

Tras finalizar estos recorridos, en una entrevista hecha al Sub Marcos por parte del Kilombo Intergaláctico(colectivo de Durham en Carolina del Norte, EUA.), emergieron distintas características comunes que se presentaron a lo largo y ancho del país: las más significativas fue que de los sectores más decididos a dar la lucha eran las mujeres, jóvenes y los pueblos indios; compartiendo a lo largo y ancho del país el despojo de tierras, la violencia contra las mujeres, el desprecio a los ancianos y la criminalización de la juventud; la privatización de la educación en todos los niveles, destrucción de la naturaleza y de las condiciones laborales y finalmente desprecio y represión contra la diferencia sexual. Estas características hicieron que los integrantes de LOC se reconocieran como parte del movimiento, generando una identidad colectiva.

Estas características hicieron que los integrantes de LOC se reconocieran como parte del movimiento, generando una identidad colectiva.

Atenco el detonante de la solidaridad, siempre la solidaridad.

Para entender el conflicto que se presentó en el contexto de la represión del 3 y 4 de mayo en Atenco y la solidaridad que se generó a partir de ahí, hay que voltear 5 años antes del surgimiento de LOC, en la administración presidencial de Vicente Fox (2000-2006) cuando se buscó consolidar un proyecto aeroportuario en Texcoco, como requerimiento del libre comercio internacional, que representaba un excelente negocio para un pequeño grupo de inversionistas de la iniciativa privada y funcionarios del gobierno, antepuestos a los intereses de la gran mayoría del pueblo que no sería el beneficiario directo, mucho menos aquellos que tendrían que ser despojados de sus tierras, pagando en gran parte el costo del proyecto, entre ellos los ejidatarios de San Salvador Atenco. (Salazar, 2007: 75)

La lucha en contra del Aeropuerto representa un claro ejemplo de los intentos de imposición de proyectos sin consenso de las comunidades. En el camino de la lucha y resistencia se formó el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el cual contaba con una amplia simpatía de los habitantes y ejidatarios no sólo de Atenco, sino también de pueblos vecinos como Acolman y Acuexcomac. A través de la movilización, marchas, bloqueos carreteros generaron la oposición hasta echar atrás el decreto expropiatorio de sus tierras. (op. cit., 2007: 86)

En mayo del 2006, a pocos meses de haber iniciado el primer recorrido de la Comisión Sexta del EZLN, fue interrumpido por los hechos ocurridos en San Salvador Atenco los días 3 y 4 de mayo, el cual se desata a través de un hecho de provocación por parte del gobierno Municipal de Texcoco (PRD): el desalojo de floricultores en el mercado Belisario Domínguez en ese municipio, violando el acuerdo establecido por el FPDT y los floricultores con el Gobierno Municipal el cual permitía la venta de flores ciertos días, incluido el 3 de mayo. Ese día elementos policiacos municipales y estatales desalojaron con uso excesivo de la fuerza pública a los comerciantes de flores y militantes del FPDT que les apoyaban, además detuvieron a varios de sus integrantes (entre ellos Ignacio del Valle). (CIEPAC, 2006: Internet)

Ese mismo día (3 de mayo) en la plaza de las tres culturas en Tlatelolco, como parte del recorrido de La Otra en el Distrito Federal, se llevaba a cabo un mitin donde estaba presente América del Valle (integrante del FPDT e hija de Ignacio); como señaló Ángel Benhumea en entrevista: “explico -América- qué estaba pasando en Atenco de viva voz (…) ella tenía una comunicación (con el FPDT) que le empezaron a decir que la policía federal preventiva estaba rodeando Atenco y de la muerte del niño.”

A partir de ese momento, adherentes de LOC y simpatizantes, así como medios libres, deciden trasladarse a San Salvador Atenco, ante el llamado que hace el EZLN[1] a solidarizarse con movilizaciones y acciones en apoyo. Entre ellos, y solo por citar casos paradigmáticos, Mariana Selvas y Guillermo Selvas ex presos políticos del mayo rojo, adherentes a título individual de la SDSL, los cuales, a través de una entrevista para la Revista Rebeldía, rebelan el compromiso de solidaridad con que nace La Otra Campaña y que los hace trasladarse al pueblo de Texcoco: “Como adherentes a la Otra Campaña, cuando hubo un suceso en Cuernavaca y se le hizo un llamado -al FPDT-, ellos acudieron -señala el doctor selvas- entonces nosotros teníamos que solidarizarnos ese día, cuando ellos llamaron, nosotros fuimos a eso. En ese mismo sentido Mariana completa la Idea de su papá: “ya había el compromiso de solidaridad, de tratar de ser congruentes con lo que pensamos” (García, Badillo, Bahena y Magallanes, 2008: 39)

La represión

Se presentó mediante la incursión de más de 3 000 elementos de la fuerza pública (Policía Municipal, Policía Estatal y Policía Federal). A través de estos hechos que afectaron a LOC, al FPDT y al pueblo de Atenco, se presentaron acciones de protesta que no solo fueron acciones coyunturales, sino que tuvieron cierto seguimiento y permanencia en distintos grupos, colectivos e individuos (como ejemplo están los plantones de Santiaguito y Molino de Flores que duraron alrededor de 4 años). Además, se dieron muestras de solidaridad nacional e internacional en contra del operativo y la represión al FPDT y adherentes de La Otra Campaña, con lo que saltó a la vista la presencia organizada del movimiento en todo el territorio nacional y en diferentes lugares del mundo. (Subcomandante Insurgente Marcos, 2006: 3)

Este episodio dio como resultado el allanamiento de casas, detención violenta de más de 200 personas, incluyendo a menores de edad, mujeres y ancianos, 5 extranjer@s deportad@s; 47 mujeres torturadas sexualmente y dos asesinados: un menor de 14 años, Javier Cortes Santiago y Alexis Benhumea, estudiante de economía de la UNAM; así como una violencia inaudita e innumerables violaciones a los derechos humanos.

En este sentido Atenco representa dos cuestiones: 1) el movimiento muestra una amplia solidaridad a nivel nacional e internacional, lo que a los primeros cuatro meses de arrancado hace ver el nivel de organización y la convocatoria del movimiento; 2) es un golpe de parte del gobierno mexicano con el fin de sacudir el movimiento de LOC que recién empezaba, y el cual tomaba una gran fuerza, así como la venganza al FPDT y a los pueblos de Texcoco por detener el proyecto internacional del Aeropuerto de la Ciudad de México. 

Los hechos repercutieron ampliamente en LOC, pues las principales discusiones y acciones giraron en torno a la libertad de los Presos Políticos, mostrando lo que dentro del movimiento se conoce como el “si nos tocan a un@, nos tocan a tod@s”. La solidaridad, el acudir al territorio de Atenco y que La Otra Campaña (no sólo Atenco y no sólo el FPDT) pusiera encarcelados, torturas sexuales, físicas y psicológicas, incluso muertos, hace que para algunos adherentes, como el padre de Alexis Benhumea (quién falleció un mes después de la incursión del 4 de mayo, tras el golpe mortal en el cráneo de una bomba de gas lacrimógeno que le propinaron las fuerzas policiales) considere a La Otra como un movimiento congruente en un contexto de crisis moral del sistema político mexicano y de todas las instituciones.

Atenco, si bien, fue un duro golpe, en gran parte representó solidaridad hacia dentro del movimiento, llevar a la práctica el ser adherente del movimiento, estar con l@s compañer@s, ser fraterno@s, apoyarse mutuamente. Significó reconocimiento entre los distintos actores, compartir dolor, dignidad, desprecio, es decir, la violencia, el despojo, y la destrucción que hay en todo el territorio nacional.

¿Qué emerge a la luz a través del mayo rojo? Si te organizas, si luchas te va a pasar lo que al pueblo de Atenco y a La Otra Campaña.

Con la represión en Atenco se hizo visible la respuesta del estado mexicano, ejerciendo la violencia para salvaguardar “el orden y el estado de derecho”.

En este sentido hay que destacar el primer y más cercano adversario del movimiento: la clase política en su conjunto; esto quedó claro con la represión ejercida a través de los tres niveles de gobierno y de los tres partidos políticos más enquistados en la clase política mexicana: el PRD representado en el Gobierno Municipal por Higinio Martínez Miranda (2003-2006), el PRI a través del Gobierno Estatal de Enrique Peña Nieto (2005-2011) y el PAN en la presidencia de la República con Vicente Fox Quesada (2000-2006).

Sin embargo, el adversario profundo de las organizaciones, colectivos e individuos de LOC va más allá del contexto nacional y se inserta en una lógica sistémica: “el capitalismo, sistema que todo lo convierte en mercancía, y que tiende a negar, reprimir y aniquilar nuestra cultura.” (La Otra Campaña, 2006: 28)

El mayo rojo de Atenco es un episodio importante en la lucha entre los adversarios, por un lado, los adherentes de La Otra Campaña y por el otro el sistema capitalista y sus títeres, la clase política mexicana, los cuales buscaron desarticular el movimiento y mantener el poder a través de la represión de Estado.

Si bien la Otra Campaña se pronunció por la construcción de una nueva constitución y contra el sistema electoral, no lucha por ocupar la silla presidencial y dirigir al país, sin embargo, sí contra la clase política y el sistema que lo mantiene. El movimiento propuso una democracia directa en donde los pueblos fueran parte integral del proceso de construcción social cotidiana, objetivos que se contraponen a la reproducción del poder político y económico del que goza la clase política.

LOC se inserta dentro de las resistencias que pugnan por un cambio de raíz del sistema social; por ello es importante rescatar esta iniciativa, a pesar de su desarticulación (en su conjunto), sin embargo, muchos colectivos y organizaciones que la hicieron suya siguen construyendo prácticas cotidianas que van más allá del sistema político y del capitalista: generando comunicación libre, construyendo formas de organización horizontales, respetando las diferencias, dotándose de seguridad para defender a sus pueblos, creando instancias de gobierno populares que anteponen “el mandar obedeciendo”.

A pesar de las estrategias de destruir los esfuerzos organizativos autónomos, rurales y urbanos, que luchan contra el capitalismo, no violentamente, sino a través de sus re-construcciones sociales diarias, las élites se encuentran con una férrea resistencia, solidaridad, creatividad y decisión.

[1] Se suspendió el recorrido de LOC y la Comisión Sexta del EZLN se declaró en Alerta Roja que implicó el cierre de las estructuras civiles zapatistas (Municipios Autónomos y Juntas de Buen Gobierno) en Chiapas; además se decidió permanecer en la Ciudad de México hasta que fueran liberadas todas las personas detenidas. (Subcomandante Insurgente Marcos, mayo de 2006g: Internet)

Gallo Téenek

Caracoles - los nuevos caminos de la resistencia

viernes, 3 de agosto de 2012

Poner el cuerpo, jugarse el alma, ganar la vida (el memorial de agravios de los estudiantes)

A los pueblos de México: Cuando llegamos estaba el mundo y éramos ya un pueblo con hambre y con siglos de opresión. 

Así comienza el clamor de rebeldía de los recién llegados del 11 de mayo y con ellos esos otros venidos de lejos, desde generaciones sin número y sin nombre, que vienen una vez más a pedir antiguas cuentas a todos cuantos tienen poder y mando:

Éramos cúmulo de descontentos, éramos fraudes electorales sin revolución, éramos Chiapas y 500 años sin nombre levantados en armas, éramos Aguas Blancas y el pueblo en la tierra asesinado, éramos crisis y éramos deudas ajenas, manos sin trabajo, éramos huelga, barricadas aplastadas, Atenco y Oaxaca, mujeres violadas y asesinadas, víctimas de represión. Éramos trabajo esclavo, familias de migrantes, cuerpos en puentes colgados, mártires (presos) del terrorismo de Estado, moneda de cambio en una campaña, asesinato como libre mercado. […] No somos sino que hemos sido. Somos el efecto de la muerte y de la indignación. 

Descripción en furia y libertad de este México que no se mencionó así en las campañas ni se mostró en los votos comprados, los estudiantes buscan y van encontrando las palabras precisas para describir este tiempo mexicano donde, como en el verso clásico de Borges, no nos unió el amor sino el espanto. Y es preciso primero describir este espanto si se quiere después liberar el amor.

Es lo que hace este manifiesto, lo que estuvo ausente en las televisiones, lo que trajeron Javier Sicilia y su movimiento y aquí quedó y ahora reaparece para que no nos olvidemos y no nos encerremos en hablar tan sólo de política, por necesaria e ineludible que ésta sea.

Fue este espanto y el silencio, no sólo la pobreza –y ni siquiera ella– lo que abonó el terreno fértil para la compra de los votos. No es por pobreza sólo, sino también por descreimiento en la política tal cual se les presenta y por temor al cacique, al funcionario, al poderoso local del cual dependen favores o desdichas, que tantos hombres y mujeres votan como les exigen quienes tienen poder sobre sus vidas y destinos y sobre el porvenir de sus familias. ¿Y a quién acudir si el cacique, el diputado, el regidor o el señor se enojan con uno? ¿A la justicia? Cuál justicia, hágame usted el favor, la que tuvo años presos a los de Atenco obedeciendo a Peña Nieto y Fox y después, cuando ya se venía la campaña, los declaró inocentes y "ustedes disculpen".

Pero ese viernes de mayo los de la Ibero no olvidaron ni disculparon ni se callaron.

* * *

Esos 131 que dieron la cara y mostraron sus documentos, porque a quien les habló como represor como a tal había que mostrar documentos, se definieron desde su espontáneo gesto inaugural de rebeldía ante ese político que, acto reflejo, de inmediato los llamó manipulados. Ahora lo reiteran con todas sus letras en su manifiesto, independientes de todos, los unos y los otros, siendo ellos mismos sin ofender ni defender a ninguno:

#YoSoy132 es un movimiento estudiantil y social, político, apartidista, pacífico, autónomo, antineoliberal, independiente de partidos, candidatos y organizaciones que respondan a un programa electoral; […] que ha trascendido la coyuntura electoral y seguirá organizándose y luchando para trasformar profundamente a México, como contrapeso a cualquier decisión y política que vulnere los derechos e intereses de nuestro pueblo. 

Hemos llegado, dicen los estudiantes, y topamos con murallas que nos cierran el paso y el futuro:

la pobreza de más de la mitad de los mexicanos y la obscena riqueza de unos pocos, donde los 10 más ricos del país concentran el equivalente al ingreso de los 40 millones más pobres; un campo abandonado que sólo produce pobreza y migrantes; la ausencia de oportunidades que empuja a los desposeídos al crimen organizado; la venta de lo colectivo para beneficio de unos cuantos y la concesión de megaproyectos por encima de los derechos ambientales y comunales.

Todo este horror está protegido, agregan, por la muralla de la desinformación donde una minoría controla la opinión pública y la verdad es reducida a un artículo más de consumo. Y todo esto lo dijeron ante los muros de Televisa, "a las puertas de esta empresa mediática ignominiosa que se ha encargado de manipular y desinformar al pueblo mexicano".

* * *

"Esta gran humanidad se ha echado a andar", dijeron los cubanos hace más de medio siglo en los inicios de su revolución. Y vaya si anduvieron. Desde el 11 de mayo en la Ibero esta generación presente de estudiantes mexicanos también salió a caminar y nomás al inicio con esto se topó:

Caminamos unos pasos y con la fría estructura nos pegamos, es la ignorancia sombría, donde se preparan para maquiladores los que tienen la suerte de ir a alguna escuela, donde la educación pública es la educación de las telenovelas, donde el fin de enseñar no es el aprendizaje sino el suministro de mano de obra barata para las trasnacionales […] 


Y al final, si aún tenemos rostros y manos, un retén nos cierra el paso, los muros de acero y concreto, los muros de piedras y balas, los muros donde mataron a tu hermana, de las desapariciones forzadas, de los daños colaterales que desdibujan las caras, los muros del miedo y de las cabezas colgadas. […] El muro de la estrategia correcta donde fuiste acribillado para que estuvieras seguro del crimen y del horror. 

Este es el México que ellos hallaron, nuestro México, el que no pudimos evitar ni eludir, el que produjo Acteal y Atenco y las innumerables masacres del trabajo y los presos indígenas de Chiapas y los estudiantes asesinados de Ayotzinapa y además y además y además… Ahora convocan a cambiarlo y, a modo de punto de partida, nos proponen seis puntos:

1. Democratización y transformación de los medios de comunicación y difusión.

2. Cambio en el modelo educativo, científico y tecnológico.

3. Cambio del modelo económico neoliberal.

4. Cambio en el modelo de seguridad nacional.

5. Transformación política y vinculación con movimientos sociales.

6. Salud: pleno cumplimiento del derecho a la salud consagrado en el artículo cuarto constitucional. 

* * *

Como corolario de sus razones los estudiantes describen el programa y las intenciones de Enrique Peña Nieto:

EPN no debe ser presidente no sólo por el régimen caduco al que representa y por su colusión y subordinación a Televisa, sino por las amenazas que cierne sobre nuestro país la privatización del petróleo a favor de las trasnacionales estadunidenses, la elevación de impuestos para el pueblo, la reforma laboral que legalice la brutal explotación de los trabajadores y la pérdida de derechos laborales indispensables; por último, la privatización del sector salud y de las pensiones de los trabajadores. 


Ante este peligro, llamamos a la unión y la organización de las fuerzas sociales en nuestro punto de acuerdo: la transformación del estado actual mexicano. 

Los estudiantes de #YoSoy132 llaman a todos a organizarse desde sus creencias, sus comunidades, sus trabajos, sus plazas, sus organismos, sus historias y territorios, para que así "podamos juntos entrar en confianza, luchar y trasformar a este nuestro México".

Y con estas palabras cierran su manifiesto dirigido no al pueblo en general sino, con precisión, "a los pueblos de México":

Éramos silencio, éramos dolor, éramos opresión. Quisieron arrebatárnoslo todo y lo único que perdimos fue el miedo. Ya no seremos más una voz silenciada. Venimos aquí con nuestros cuerpos que gritan: ¡¡¡Ya basta!!!

Sí, ya basta. ¡Salud y libertad, estudiantes de este y de todos los Méxicos!

Adolfo Gilly

Cambios en la estrategia militar de Estados Unidos

A partir de la aplicación de la antropología en los afanes contrainsurgentes de Estados Unidos y de la presencia de científicos sociales como asesores en el terreno de las brigadas de combate de ese país en sus guerras neocoloniales, un numero creciente de profesionales de esta disciplina nos hemos dado a la tarea de estudiar la magnitud, características y consecuencias de este descomunal esfuerzo imperialista por mantener su hegemonía militar para salvaguarda de sus intereses económicos, corporativos y geoestratégicos en el mundo. Así, el colega antropólogo David Vine, quien prepara un libro en torno a las más de mil bases militares estadunidenses en 150 países (a las que hay que sumar las 6 mil bases internas), publicó el artículo La estrategia del nenúfar, que tradujo Rebelión (18/7/12), en el que informa sobre la transformación silenciosa que el Pentágono lleva a cabo de todo el sistema de bases militares fuera de territorio estadunidense, lo cual significa una nueva y peligrosa forma de guerra.

Acorde con Vine, los militares estadunidenses aumentan la creación de bases en todo el planeta, que ellos llaman nenúfares (esas hojas o plantas que flotan en la superficie de las aguas y que sirven a las ranas para saltar hacia su presa) y que consisten en “pequeñas instalaciones secretas e inaccesibles con una cantidad restringida de soldados, comodidades limitadas y armamento y suministros previamente asegurados… Semejantes bases nenúfares se han convertido en una parte crítica de una estrategia militar de Washington en desarrollo que apunta a mantener la dominación global de Estados Unidos, haciendo más con menos en un mundo cada vez más competitivo, cada vez más multipolar”.

Chalmers Johnson, otro académico crítico de su gobierno y estudioso de estos temas, sostiene que “esta enorme red de establecimientos militares en todos los continentes, excepto la Antártida, constituye una nueva forma de imperio –un imperio de bases con su propia geografía que no parece que podría ser enseñada en una clase de una secundaria cualquiera. Sin comprender la dimensión de este mundo anillado de bases en el ámbito planetario–, uno no puede intentar comprender las dimensiones de nuestras aspiraciones imperiales, o el grado por el cual un nuevo tipo de militarismo está minando nuestro orden constitucional.” (“America’s Empire of Bases” en Tomdispatch. com)

Johnson plantea que la rama militar del gobierno estadunidense emplea a cerca de medio millón de soldados, espías, técnicos y contratistas civiles en otras naciones, y que esas instalaciones secretas, además de monitorear lo que la gente en el mundo, incluyendo los ciudadanos estadunidenses, están hablando, o enterándose del contenido de faxes y correos que se están enviando, benefician a las industrias que diseñan y proveen de armas a sus ejércitos. Asimismo, una tarea de esos contratistas es mantener a los uniformados miembros del imperio alojados en cuartos confortables, bien comidos, divertidos, y suministrados con infraestructura de calidad vacacional. Sectores enteros de la economía han venido a depender de los militares para sus ventas. Durante la guerra de conquista de Irak, Johnson informa que el Departamento de Defensa, mientras ordenaba una ración extra de misiles de crucero y tanques que disponían de municiones con uranio empobrecido, también adquirió 273 mil botellas de un bloqueador de sol que benefició a empresas de esos productos situadas en Oklahoma y Florida.

A diferencia de las grandes bases que parecen ciudades, como las que ocupan las fuerzas armadas en Japón y Alemania, los nenúfares son construidos con discreción, tratando de evitar la publicidad y la eventual oposición de la población local, informa Vine. Se trata de bases operativas pequeñas y flexibles, “más cerca de zonas de conflicto previstas en Medio Oriente, Asia, África y Latinoamérica… Los funcionarios del Pentágono sueñan con una flexibilidad casi ilimitada, la capacidad de reaccionar con notable rapidez ante eventos en cualquier parte del mundo, y por lo tanto algo que se acerque a un control militar total del planeta”.

En lo que toca a nuestra América, Vine señala que después de la expulsión de los militares de Panamá en 1999 y de Ecuador en 2009, el Pentágono ha creado o actualizado nuevas bases en Aruba y Curazao, Chile, Colombia, El Salvador y Perú. En otros sitios, el Pentágono ha financiado la creación de bases militares y policiales capaces de albergar fuerzas estadunidenses en Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, y aun en Ecuador. En 2008, la armada reactivó su Cuarta Flota, inactiva desde 1950, para patrullar la región. Los militares pueden desear una base en Brasil y trataron infructuosamente de crear bases, supuestamente para ayuda humanitaria y de emergencia, en Paraguay y Argentina. No dudamos que una de las razones del golpe de Estado contra el presidente Lugo fue su negativa a instalar bases en territorio paraguayo.

Ahora que muchos científicos sociales han desterrado de la academia el uso de términos ideologizados como lucha de clases o imperialismo, por considerarlos demodé, destacó una conclusión clave del colega Johnson en lo que toca a la expresión militar de este último concepto: Hace algún tiempo, se podía trazar la expansión del imperialismo contando las colonias. La versión estadunidense de la colonia es la base militar. Siguiendo la política de cambio global de bases, se puede aprender mucho acerca de nuestra cada vez mayor posición imperial y del militarismo que crece en su vértice. El militarismo y el imperialismo son hermanos siameses unidos por la cadera. 

¿Cuando será el siguiente salto de la rana desde el nenúfar más próximo a la presa?

Gilberto López y Rivas

lunes, 30 de julio de 2012

No nos representan

Hoy todos hablan de política. Hasta los que no lo hacían. Priva un clima de nerviosismo, que se eufemiza como efervescencia postelectoral pero revela algo más canijo y tenaz: de pronto (o ni tan pronto) la gente (sí, la gente en general) acabó por asumir que los políticos en el poder no nos representan. Y que ellos, desde los poderes, han secuestrado a la política y la juegan en sus propios términos a pesar del resto, donde lo que no se dobla lo convierten en judicial, y desde ahí, a ver ¿quién dijo democracia?

Hay un descontento político (no sólo por la afrenta electoral, pero también) que atraviesa clases sociales, niveles de educación, creencias y códigos postales. No es para menos. La realidad no necesita leer los periódicos ni salir en televisión para existir. Las anestesias tienen límite. En un punto dado tocan fondo las otras realidades de telenovela, de famosos hasta el vómito, de torres de marfil, sexo, drogas y rocanrol. 

Suceden cosas. Para millones de campesinos está en curso una escalada de despojo sólo comparable a la conquista española (la primera, cabría aclarar). A cambio les reparten vales, cheques y tarjetas para que vayan a perder la dignidad y el tiempo haciendo cola en los bancos, almacenes y farmacias, ya ni siquiera en oficinas gubernamentales.

La simulación educativa, piedra angular del sistema de dominación modernizado por los panistas, afecta a la población en su conjunto. La existencia misma de un poder y un personaje como los que reúnen Elba Esther Gordillo y sus pactos transversales consiste un escándalo de inmensas proporciones. Hasta las escuelas de los niños son rehenes de los partidos. ¿Cuáles? Los que hemos visto como legisladores, gobernadores, jueces, empresarios, prófugos de la justicia (los menos). En esto coinciden el PAN, el PRI y sus apéndices Verde y Panal: implícita y explícitamente, están entregados a la tarea de aceitar el desmantelamiento de la propiedad nacional, la soberanía de todas nuestras soberanías, los recursos vegetales, hídricos, energéticos, culturales, sagrados. Lo han venido haciendo sin chistar, cambiando leyes, abriéndonos de patas al dinero que venga, facilitando el imperio del hampa, echándonos garrote y bala. Para colmo, el considerado bloque de izquierda partidario no ha cantado malas rancheras votando en el Congreso con el enemigo (o saliéndose a mear en el momento preciso), reprimiendo en sus estados y municipios, robando como los otros. No debiera extrañarnos que tantos políticos salten con soltura de partido en partido.

Los indios llevan largo rato hablando de política, y ejerciéndola, no pocas veces en los límites de la resistencia, incluso armada. Pero como en general nadie los escucha, no contaban. Eso puede cambiar ahora que los estudiantes se agrupan (en variedad de banda, no sólo los grillos de siempre) y exigen: díganos la verdad y queremos participar. Ahora que los burlados por el millonario y turbio proceso electoral próximo pasado ponen el grito en el cielo. Si no, ¿cuándo?

Pero los amos de siempre, sus hijos, sobrinos, ahijados y nietos, los secuestradores de la participación política, están muy entretenidos en administrar una lavandería y una exportación neta de dinero a escala hemisférica tales que no parecen dispuestos a soltar el hueso. Nos embadurnan con el engrudo de sus espectaculares y nos dan atole con el dedo en horario triple A. Saben que sabemos que mienten. Les da lo mismo. Reparten tarjetas y cubetas por acá, palizas y retenes por allá.

Por eso todos andan hablando de política. Los que entienden, y sobre todo los que no. Los rechazados por las universidades, esos defraudados integrales del sistema educativo formal, el de la Secretaría de Educación Pública y sus rémoras que finalmente se han adueñado de ella (estilo Alien) como sindicato, y ahora como partido. Los mineros sacrificados. Los campesinos que no quieren minas en sus terrenos, hidroeléctricas en sus ríos ni transgénicos atrás de la cerca. Los trabajadores despedidos de las empresas prostituidas al capital foráneo. Los recortados. Los engañados. Los excluidos de todas las listas. También los que son 132. Una cantidad generosa de artistas, pensadores, buenos maestros, defensores de los derechos de la humanidad y la naturaleza, amas de casa. Y no menos significativos, diez o más millones de mexicanos expulsados a Estados Unidos porque aquí no estaban contentos.

Más allá de su secuestro de la democracia y de sus ratings, la chusma de los políticos profesionales no nos representa. Siempre nos van a traicionar. Hoy que muchos están despertando a la política, a la necesidad de organizarse y al derecho a la indignación, tal vez podamos ponerles un alto, sacarlos de donde están y meterlos en donde se merecen. Y sobre todo, lograr gobernarnos como la gente, sin comisarios, carceleros ni prestanombres. Si otro mundo es posible, hay que ir comenzando por la casa de uno.

Hermann Bellinghausen